Nuevo Satelite Argentino SAOCOM

Por Lucas Viano

En agosto, Argentina lanzará el Saocom 1A, desarrollado en Falda del Carmen, donde estará también la base de operaciones. Su enorme antena permitirá calcular la humedad del suelo.

Córdoba será gran protagonista en el acontecimiento tecnológico nacional del año: el lanzamiento del satélite Saocom 1A. El nombre es el acrónimo de Satélite Argentino de Observación Con Microondas.

La sede de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) de Falda del Carmen, localidad ubicada a 39 kilómetros de la Capital provincial, será la base de comando y control para esta misión que durará cinco años. Desde allí, se recibirá el primer contacto y se calibrará la antena del satélite durante los primeros seis meses en órbita.

Luego, el personal de Conae deberá aceitar todo para poder recibir las 225 “imágenes” diarias que transmitirá, para satisfacer 20 mil pedidos por mes.

“Son unos 30 gigabytes de datos por cada contacto que realiza con alguna antena, no sólo la de Córdoba. Esto es, unos 223 gigabytes por día y cinco petabytes en cinco años”, explicó Mauricio Lange, responsable de operaciones, que cuenta con 50 personas que trabajan en diferentes turnos.El Saocom 1A será un instrumento clave para analizar la humedad del suelo, una variable imprescindible para la principal actividad económica de Argentina: la agricultura.

Forma parte de una constelación de satélites integrada por su gemelo Saocom 1B (que se lanzará en 2019) y por cuatro satélites italianos. Orbitará a 659 kilómetros de altura y se trata de una mole de tres mil kilos, con una enorme antena de 10 metros de largo.

Ese es otro aporte cordobés. Mientras el cuerpo del satélite fue realizado por la empresa Invap, de Río Negro, la antena es industria cordobesa. Fue diseñada y construida en Falda del Carmen, en su mayoría por jóvenes ingenieros de las universidades locales.

“Es un equipo con un promedio de 35 años. La formación de estos recursos humanos es un plus que genera este tipo de proyectos de alta tecnología”, comentó Jonatan Santarelli, responsable de calidad del laboratorio de integración y ensayos de Conae.

La industria espacial requiere unos niveles de confiabilidad superiores a los de cualquier otro rubro. “Si se rompe, no podemos ir al espacio para repararlo”, explicó. Para este trabajo, hay unos 110 profesionales y técnicos en Falda del Carmen que ahora están construyendo la antena del Saocom 1B.

Su antena lo hace diferente a la mayoría de los satélites de observación de la Tierra que utilizan instrumentos ópticos. Las antenas de los Saocom podrán observar el suelo en días nublados y también durante la noche, porque son capaces de enviar una señal de microondas hasta la superficie. Esa onda rebota y es captada de nuevo por el satélite. La señal es capaz de penetrar en el suelo.

Desde Conae, aseguran que los Saocom van a tener un impacto económico importante en la agricultura argentina, porque permitirán ahorrar en la aplicación de fertilizantes y plaguicidas. También servirán para estimar los rendimientos de los cultivos y la predicción de plagas.

El lanzamiento está agendado para agosto desde la base Vandenberg (EE.UU.), en el cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX. En los meses previos deberá superar pruebas en Ceatse, un espacio único en América latina. Allí, será sometido a exámenes que imitan el ambiente hostil del espacio y el lanzamiento: vibraciones, el poderoso ruido de los cohetes, vacío y cambios bruscos de temperatura.

“Por su complejidad, es el proyecto más importante encarado por el sistema científico tecnológico argentino. Es jugar en las ligas mayores junto con la Nasa y la Agencia Espacial Europea”, aseguró Fernando Hisas, jefe de proyectos de la Conae.

Como si ya estuviera entre las estrellas

Los exigentes ensayos ambientales en marcha.

Para asegurarse de que la estructura del satélite soportará la rigurosidad del lanzamiento y las duras condiciones a que se verá sometido en el espacio, el Saocom 1A es testeado de diferentes maneras en el Centro de Ensayos de Alta Tecnología (Ceatsa) de Bariloche.

En primer término, los técnicos van a reproducir las condiciones de vacío y temperatura que el aparato enfrentará cuando esté en órbita a 629 kilómetros de la Tierra.

Durante el ensayo ambiental en la cámara de termovacío, la plataforma del satélite y el panel van a ser expuestos a condiciones extremas.

Se le instalarán 466 termocuplas (que son sensores de temperatura) en la zona de su plataforma de servicios y otras 249 en el panel representativo de la antena. Todo ello cableado, para interconectar los equipos y poder recoger las reacciones durante las pruebas.

Derrame al sector privado

En Argentina hay una decena de empresas que trabajan en el rubro aeroespacial. En Córdoba, existe Ascentio en Río Cuarto y DTA en la Capital. Ascentio fue la responsable de desarrollar el software del Saocom para su operación desde Falda del Carmen.

En tanto, DTA diseñó y fabricó parte del equipo de soporte terreno y de la electrónica del satélite. Para ellos se requiere utilizar componentes de calidad aeroespacial que se ensamblan en una sala limpia, una especie de quirófano por sus medidas extremas de limpieza.

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El texto original de este artículo fue publicado el 18/03/2018 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición pdf para leerlo igual que en el papel.

 

Por Lucas Viano @LucasViano

Diario La Voz