La Biodiversidad en la Tierra surgió del Polvo de un Asteroide

La biodiversidad de la Tierra tiene su origen en el polvo de un asteroide que se generó después de un impacto con otra gran roca estelar hace unos 470 millones de años. Así lo destaca un reciente estudio de la Universidad de Lund (Suecia) publicado en la revista ‘Science Advances’, donde se explica que este suceso espacial provocó cambios muy drásticos en nuestro planeta y, lejos de acabar con la vida existente, favoreció un aumento de la diversidad de especies.

Según este trabajo, la colisión causó una explosión de un gran asteroide que lanzó una enorme cantidad de polvo en todo el sistema solar y provocó en la Tierra una edad de hielo histórica que, posteriormente, permitió un aumento de los niveles de biodiversidad. Todo ello evidencia que los fenómenos astronómicos tienen un efecto directo en la evolución de la vida en la Tierra, como ya ocurrió con la extinción de los dinosaurios, causada por el impacto de un gran meteorito.

Cambios climáticos con un origen extraterrestre

Hace 470 millones de años, un asteroide de 150 kilómetros entre Júpiter y Marte estalló y su polvo se extendió por el sistema solar, provocando un bloqueo de la luz solar hacia la Tierra, lo que originó en una edad glacial. Fue un cambio climático sin precedentes provocado por un fenómeno astronómico. Con el paso de los años, el clima fue cambiando todo el planeta de forma irregular, lo que también provocó una gran diversidad de invertebrados que se adaptaban al clima de cada zona.

«Es lo mismo que detenerse en medio de la sala y romper una bolsa de aspiradora, pero a una escala mucho mayor», explica Birger Schmitz, profesor de Geología de la Universidad de Lund y líder del estudio, que consiguió este descubrimiento mediante el análisis de helio extraterrestre al fondo marino petrificado de Kinnekulle, al sur de Suecia. Este hallazgo fue inesperado y cambió la hipótesis inicial del estudio de esa edad glacial y qué provocó un cambio climático tan grande.

Los investigadores identificaron isótopos de helio extraterrestres incorporados en los sedimentos del fondo marino petrificado en el sur de Suecia, ya que el polvo de asteroides, en su camino hacia la Tierra, se enriqueció con helio cuando fue bombardeado por el viento solar.

La Tierra no es ajena a la entrada de material espacial, como partes de cometas y asteroides.

“Normalmente, la Tierra recibe alrededor de 40.000 toneladas de material extraterrestre cada año”, dijo Philipp Heck, autor del estudio, curador del Field Museum y profesor asociado de la Universidad de Chicago. “Imagina multiplicar eso por un factor de 1.000 o 10.000”.

Para poner eso en perspectiva, pensemos en camiones de carga con polvo interplanetario. En el transcurso de un año, la Tierra recibe tanto polvo como para cargar 1.000 camiones.

Pero durante los 2 millones de años posteriores a la fractura del enorme asteroide, la Tierra se inundó con el polvo de 10 millones de camiones.

“Nuestra hipótesis es que las grandes cantidades de polvo extraterrestre durante un período de tiempo de al menos dos millones de años jugaron un papel importante en el cambio del clima en la Tierra, contribuyendo al enfriamiento”, dijo Heck.

El abundante polvo extraterrestre en nuestra atmósfera enfrío extraordinariamente el clima hace 470 millones de años | NASA

La caída de la temperatura encerró el agua en hielo que cubrió gran parte del planeta, lo que provocó que el nivel del mar cayera a nivel mundial. El período coincidió con un aparente aumento en la diversidad de la vida en el planeta, donde la mayoría todavía estaba en los océanos.

Con la esperanza de arrojar luz sobre la misteriosa era de hielo, los científicos fueron a buscar pistas en antiguas rocas de piedra caliza expuestas en sitios en el sur de Suecia y cerca de San Petersburgo en Rusia. En particular, buscaron restos del enorme asteroide, que los geólogos llaman el «cuerpo de los padres condrita L«.

Los investigadores usaron ácido para disolver más de una tonelada de rocas calizas de diferentes edades de los sitios. Luego recogieron lo que quedó atrás. Descubrieron que después de la destrucción del asteroide, la abundancia de granos que coinciden con su composición química aumentó entre 1.000 y 10.000 veces. Los niveles se mantuvieron altos durante 2-4 millones de años. «Los granos vienen con el polvo, así que cuando ves un aumento en estos, sabes que ha habido un aumento en el polvo», aclaró Schmitz.

Un hallazgo que abre una oportunidad a mejorar la crisis climática actual

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático señala que nos estamos acercando a una situación muy parecida a la que había justo antes de la colisión de asteroides hace 470 millones de años. Hoy día, el calentamiento global se debe a las emisiones de dióxido de carbono, y los expertos buscan maneras para enfriar la Tierra de forma artificial tomando de ejemplo aquel suceso.

Una de las opciones que se plantean es colocar asteroides artificiales alrededor del planeta, como si fueran satélites, que liberen continuamente un polvo fino que bloquee parcialmente la luz solar, lo que reduciría el efecto del Sol y, a consecuencia, el calentamiento global.