Se prepara el primer vuelo en otro planeta

La idea de que un helicóptero surque los cielos de Marte puede parecer descabellada, pero si los planes de la NASA no fallan ocurrirá el próximo año. Perseverance, el gran rover sucesor del famoso Curiosity que la agencia espacial estadounidense ultima actualmente en el Centro Espacial Kennedy en Florida (EE.UU.), partirá hacia el Planeta rojo este invierno con una valiosa pieza en su interior: el que será el primer vehículo aéreo en sobrevolar otro planeta. Considerada una demostración de tecnología de alto riesgo y alta recompensa, si la nave falla, no afectará a los resultados científicos de la misión Mars 2020. Pero si tiene éxito, puede ser el primero de una flota de aviones en otros mundos.

Bob Balaram, tecnólogo en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en el sur de California, es el alma del proyecto, quien lo ideó y dirigió desde el principio. Reconoce que su idea ha sido considerada una locura por «todos, todo el tiempo». Se le ocurrió por primera vez en 1990, pero tuvieron que pasar quince años hasta que por fin recibió la atención de la NASA, que decidió financiar el helicóptero para la misión Mars 2020 como una demostración de tecnología.

Claro que construir un helicóptero para hacerlo volar en Marte no es tarea fácil. El ingeniero jefe del proyecto lo describe como un lienzo perfectamente en blanco, pero con restricciones. Su experiencia en física le ayudó a imaginar cómo puede ser volar en un planeta con una atmósfera que es solo un 1% tan densa como la de la Tierra. Lo compara con volar en nuestro mundo a una altitud de 30.500 metros, aproximadamente siete veces más alto de lo que puede volar un helicóptero terrestre típico. Otro desafío era que el helicóptero podía transportar solo unos pocos kilogramos, incluido el peso de las baterías y una radio para las comunicaciones. «No puedes simplemente arrojarle masa, porque necesita volar», explica.

El helicóptero marciano, fotografiado en una sala limpia en el JPL
El helicóptero marciano, fotografiado en una sala limpia en el JPL – NASA / JPL-Caltech

Balaram se dio cuenta de que era construir un nuevo tipo de avión que, en realidad, resulta ser una nave espacial. Y debido a que es una misión emblemática, «tenemos que garantizar al 100% que será seguro», dice. El resultado final fue Mars Helicopter, un helicóptero autónomo de 1,8 kilogramos de peso con dos pares de palas contrarrotativas ligeras, un par superior e inferior, para atravesar la atmósfera marciana. Cada par de palas abarca 1,2 metros de diámetro.

Una vez construido, había que «probar a la bestia». Pero, cómo hacerlo? Debido a que no hay un lugar fácilmente accesible en la Tierra con una atmósfera delgada como la de Marte, realizaron pruebas en una cámara de vacío y en la Cámara de Simulación Espacial de 7,6 metros en el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) en California.

Vuelos de prueba

El helicóptero viajará hasta Marte en las entrañas del rover protegido por una cubierta que minimizará los riesgos durante el descenso y el aterrizaje de la misión en el cráter Jezero. No se desplegará hasta que los científicos busquen el área adecuada para realizar vuelos de prueba sobre el cráter. Aproximadamente dos meses y medio después del aterrizaje, el equipo tendrá una ventana de aproximadamente 30 días para que el aparato se eleve en la delgadísima atmósfera marciana.

Balaram señala que, además de los habituales «siete minutos de terror» experimentados por el equipo en la Tierra durante un aterrizaje en Marte, una vez que el helicóptero esté allí e intente despegar o aterrizar volverán a repetirse otros «siete minutos de terror». Un desafío para los corazones de todo el equipo.

Los hermanos Wright

Los responsables del proyecto saben que se trata de una demostración de tecnología de alto riesgo y alta recompensa. Es decir, es fácil fallar. En ese caso, no afectaría a los resultados científicos de la misión. Pero si esta «idea loca» tiene éxito en Marte, será lo que Balaram describe como «una especie de momento de los hermanos Wright en otro planeta», la primera vez que un avión propulsado vuele en Marte o en cualquier otro mundo que no sea la Tierra. Este avance potencial podría ayudar a allanar el camino para futuros vehículos aéreos de exploración espacial.

El objetivo principal de la misión Mars 2020 es entregar el rover Perseverance, que no solo continuará explorando la habitabilidad pasada del planeta, sino que buscará signos de vida microbiana antigua. También almacenará muestras de roca y suelo para su recogida por una posible misión futura y ayudará a allanar el camino para la futura exploración humana de ese mundo inhóspito.

Fuente ABC