La Pequeña Nube de Magallanes se esta muriendo

Un equipo de astrónomos de la Australian National University ha conseguido observar, con un detalle sin precedentes, el lento proceso de la muerte de una pequeña galaxia satélite de nuestra Vía Láctea. A unos 200.000 años luz de distancia, en efecto, la Pequeña Nube de Magallanes está perdiendo gradualmente su capacidad para formar nuevas estrellas. Lo que significa que está irremediablemente condenada a la extinción.

La investigación, recién publicada en Nature Astronomy, se ha llevado a cabo utilizando imágenes del radiotelescopio SKA Pathfinder (ASKAP), en Australia.

Naomi McClure-Griffiths, investigadora principal del estudio, explica que las imágenes de radio utilizadas para este trabajo son tres veces más precisas que cualquiera de las anteriores, lo que permitió a su equipo observar con mucho más detalle la interacción de esta pequeña galaxia con su entorno. En palabras de la astrónoma «pudimos observar cómo un potente flujo de gas de hidrógeno salía de la Pequeña Nube de Magallanes», lo cual implica que la galaxia se está quedando sin la materia prima necesaria para crear nuevas estrellas.

Las galaxias que se pierden en el olvido

«La consecuencia -afirma la investigadora- es que la galaxia podría dejar de formar estrellas cuando pierda todo su gas. Y las galaxias que dejan de formar estrellas se desvanecen gradualmente hasta quedar en el olvido. Es una muerte lenta, pero inevitable para una galaxia que se ha quedado sin gas».

El hallazgo forma parte de un proyecto que investiga la evolución de las galaxias, y esta es la primera vez que se consigue una clara medición de la cantidad de gas perdido por una galaxia enana.

«Alimento» para la Vía Láctea

«Los resultados – añade McClure-Griffiths- también son importantes porque proporcionan una posible fuente de gas para la enorme Corriente de Magallanes, que rodea toda la Vía Láctea. Al final, es muy probable que la Pequeña Nube de Magallanes sea engullida por nuestra Vía Láctea».

El proceso no deja de tener cierta similitud con otros que podemos observar en la Naturaleza: cuando un animal muere, otros se alimentan de sus restos para crecer y seguir viviendo. Es la primera vez que algo así se observa en una escala galáctica.

Según David McConnell, coautor de la investigación, el telescopio ASKAP no tiene rival en todo el mundo a la hora de llevar a cabo esta clase de investigaciones, debido a que sus receptores de radio son los únicos que son capaces de ofrecer una vista panorámica del cielo.

«El telescopio -explica el científico- abarca por completo toda la Pequeña Nube de Magallanes en una sola imagen, y es capaz de fotografiar su hidrógeno con un detalle sen precedentes». Como se sabe, el hidrógeno es el elemento más abundante de todo el Universo, y constituye la principal materia prima a partir de la cual se forman las nuevas estrellas.

«ASKAP -añade McConnell- continuará obteniendo imágenes de vanguardia del gas hidrógeno en nuestra Vía Láctea y en las Nubes de Magallanes, y proporcionando una comprensión completa de cómo este sistema se está fusionando con nuestra propia galaxia».

 

Hallan dos nubes de polvo orbitando con la Tierra

Un equipo de astrónomos y físicos húngaros ha confirmado la presencia de dos esquivas nubes de polvo que orbitan la Tierra en puntos semiestables a solo 400.000 kilómetros de distancia, casi tan cerca como la Luna. Las nubes, descubiertas en 1961 por el astrónomo polaco Kazimierz Kordylewski, son excepcionalmente débiles, por lo que su existencia es controvertida. El nuevo trabajo aparece en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

El sistema Tierra-Luna tiene cinco puntos de estabilidad donde las fuerzas gravitacionales mantienen la posición relativa de los objetos ubicados allí. Dos de estos llamados puntos de Lagrange, L4 y L5, forman un triángulo de lados iguales con la Tierra y la Luna, y se mueven alrededor de nuestro planeta a medida que la Luna se mueve a lo largo de su órbita.

L4 y L5 no son completamente estables, ya que son perturbados por la fuerza gravitatoria del Sol. Sin embargo, se piensa que son lugares donde el polvo interplanetario podría acumularse, al menos temporalmente. Kordylewski observó dos grupos de polvo cercanos en L5 en 1961, con varios informes desde entonces, pero su extrema debilidad los hace difíciles de detectar y muchos científicos dudaron de su existencia.

Patrón de mosaico del ángulo de polarización alrededor del punto L5 (punto blanco) del sistema Tierra-Luna
Patrón de mosaico del ángulo de polarización alrededor del punto L5 (punto blanco) del sistema Tierra-Luna – J. Slíz-Balogh

En un documento a principios de este año, el equipo húngaro, dirigido por Gábor Horváth de la Universidad Eötvös Loránd, modeló las nubes de Kordylewski para evaluar cómo se forman y cómo podrían detectarse. Los investigadores utilizaron filtros polarizadores, que transmiten luz con una dirección particular de oscilación, similares a las que se encuentran en algunos tipos de gafas de sol. La luz dispersada o reflejada siempre está más o menos polarizada, dependiendo del ángulo de dispersión o reflexión.

Con un sistema de filtro de polarización lineal conectado a una lente de cámara en el observatorio privado de la investigadora Judit Slíz-Balogh en Hungría (en la localidad de Badacsonytördemic), los científicos expusieron la ubicación supuesta de la nube de Kordylewski en el punto L5.

La posición del punto L5 se muestra con un punto blanco
La posición del punto L5 se muestra con un punto blancoJ.S.B.

Las imágenes que obtuvieron muestran la luz polarizada reflejada en el polvo, extendiéndose fuera del campo de visión de la lente de la cámara. El patrón observado coincide con las predicciones hechas por el mismo grupo de investigadores en un artículo anterior y es consistente con las observaciones más tempranas de las nubes hace seis décadas. El grupo de Horváth pudo descartar artefactos ópticos y otros efectos, lo que significa que, si están equivocados, confirma la presencia de la nube de polvo.

«Las nubes de Kordylewski son dos de los objetos más difíciles de encontrar, y aunque están tan cerca de la Tierra como la Luna son ignoradas por los investigadores. Es interesante confirmar que nuestro planeta tiene pseudo satélites polvorientos en órbita junto a nuestro vecino lunar», comenta Slíz-Balogh.

Dada su estabilidad, los puntos L4 y L5 son vistos como sitios potenciales para sondas espaciales en órbita, y como estaciones de transferencia para misiones que explorarán el Sistema Solar. También hay propuestas para almacenar contaminantes en los dos puntos. Las investigaciones futuras analizarán L4 y L5, y las nubes de Kordylewski asociadas, para comprender cómo de estables son en realidad y si su polvo presenta algún tipo de amenaza para los futuros equipos y astronautas.

 

Fuente ABC

Adios al telescopio Kepler

Después de nueve años en el espacio profundo, recopilar datos que indican que nuestro cielo está lleno de miles de millones de planetas ocultos, más planetas incluso que estrellas: el telescopio espacial Kepler de la NASA se ha quedado sin combustible para otras operaciones científicas. La NASA ha decidido retirar la nave espacial dentro de su órbita segura y actual, lejos de la Tierra. Kepler deja un legado de más de 2,600 descubrimientos de planetas fuera de nuestro Sistema Solar, muchos de los cuales podrían ser lugares prometedores para la vida.

“Como la primera misión de caza de planetas de la NASA, Kepler ha superado todas nuestras expectativas y allanó el camino para nuestra exploración y búsqueda de vida en el sistema solar y más allá”, dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA en Washington. “No solo nos mostró cuántos planetas podrían estar ahí afuera, sino que generó un campo de investigación completamente nuevo y sólido que ha tomado por asalto a la comunidad científica. Sus descubrimientos han arrojado una nueva luz sobre nuestro lugar en el universo e iluminado Los tentadores misterios y posibilidades entre las estrellas “.

Kepler ha abierto nuestros ojos a la diversidad de planetas que existen en nuestra galaxia. El análisis más reciente de los descubrimientos de Kepler concluye que es probable que entre el 20 y el 50 por ciento de las estrellas visibles en el cielo nocturno tengan planetas pequeños, posiblemente rocosos, similares en tamaño a la Tierra y ubicados dentro de la zona habitable de sus estrellas progenitoras. Eso significa que están ubicadas a distancias de sus estrellas progenitoras donde el agua líquida, un ingrediente vital para la vida tal como la conocemos, podría acumularse en la superficie del planeta.

El tamaño más común del planeta que Kepler descubrió no existe en nuestro sistema solar, un mundo entre el tamaño de la Tierra y Neptuno, y tenemos mucho que aprender sobre estos planetas. Kepler también descubrió que la naturaleza a menudo produce sistemas planetarios repletos, en algunos casos con tantos planetas orbitando cerca de sus estrellas progenitoras que nuestro propio sistema solar interior parece escaso en comparación.

“Cuando comenzamos a concebir esta misión hace 35 años, no sabíamos de un solo planeta fuera de nuestro sistema solar”, dijo el investigador principal fundador de la misión Kepler, William Borucki, ahora retirado del Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California. “Ahora que sabemos que los planetas están en todas partes, Kepler nos ha puesto en un nuevo curso lleno de promesas para que las generaciones futuras exploren nuestra galaxia”.

Lanzado el 6 de marzo de 2009, el telescopio espacial Kepler combinó técnicas de vanguardia para medir el brillo estelar con la cámara digital más grande equipada para las observaciones del espacio exterior en ese momento. Kepler realizó el primer reconocimiento de los planetas en nuestra galaxia y se convirtió en la primera misión de la agencia para detectar planetas del tamaño de la Tierra en las zonas habitables de sus estrellas.

“La misión Kepler se basó en un diseño muy innovador. Fue un enfoque extremadamente inteligente para hacer este tipo de ciencia”, dijo Leslie Livesay, directora de astronomía y física del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, quien se desempeñó como gerente del proyecto Kepler durante el desarrollo de la misión. . “Definitivamente hubo desafíos, pero Kepler tenía un equipo extremadamente talentoso de científicos e ingenieros que los superaron”.

Cuatro años después de haber cumplido los objetivos principales de la misión, las fallas mecánicas detuvieron temporalmente las observaciones. El equipo de la misión pudo idear una solución, cambiando el campo de visión de la nave espacial aproximadamente cada tres meses. Esto permitió una misión extendida para la nave espacial, apodada K2, que duró tanto como la primera misión y elevó el número de estrellas inspeccionadas de Kepler hasta más de 500,000.

La observación de tantas estrellas ha permitido a los científicos comprender mejor los comportamientos y propiedades estelares, que es información crítica en el estudio de los planetas que los orbitan. La nueva investigación sobre estrellas con datos de Kepler también está promoviendo otras áreas de la astronomía, como la historia de nuestra galaxia la Vía Láctea y las etapas iniciales de las estrellas en explosión llamadas supernovas que se utilizan para estudiar qué tan rápido se está expandiendo el universo. Los datos de la misión extendida también se pusieron a disposición del público y de la comunidad científica inmediatamente, lo que permitió realizar descubrimientos a un ritmo increíble y establecer un alto nivel para otras misiones. Se espera que los científicos pasen una década o más en búsqueda de nuevos descubrimientos en el tesoro de datos que Kepler proporcionó.

“Sabemos que el retiro del telescopio no es el final de los descubrimientos de Kepler”, dijo Jessie Dotson, científica del proyecto de Kepler en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California. “Estoy entusiasmado con los diversos descubrimientos que aún están por venir de nuestros datos y cómo las futuras misiones se basarán en los resultados de Kepler”.

Antes de retirar el telescopio, los científicos llevaron a Kepler a su máximo potencial, completando con éxito múltiples campañas de observación y descargando datos científicos valiosos incluso después de las advertencias iniciales de bajo nivel de combustible. 

statistics about Kepler

Ganadores de NASA Space Apps Challenge Mendoza

El domingo 21 de octubre se eligieron en la UTN Regional Cuyo, sita en la callen Coronel, J. Rodriguez 273 de Ciudad los ganadores de la 1° NASA Space Apps Challenge Mendoza. La actividad que se llevó a cabo en la misma Universidad, organizada por Mars Society Argentina y la UTN Facultad Regional Mendoza; la cual tuvo una gran convocatoria (más de 100 personas) conformada por 16 grupos que, durante dos días intensivos, estuvieron trabajando en la Competencia desarrollando aplicaciones móviles y otros inventos que cada grupo eligió dentro de la Categoría de Desafíos.

The NASA Space Apps Challenge es un evento anual que se realiza desde el año 2012 y cada año se suman nuevas sedes. Este año, en la República Argentina se han sumado Buenos Aires, Córdoba, Rosario que han particiado en anteriores Challenge y Mendoza siendo su primera participación.

Lamentablemente, de los 16 grupos conformados en la Sede Mendoza sólo 10 llegaron a completarlo; de igual forma, cada uno dió todo su pontencial demostrando que la creatividad esta a la orden del día.  Para nosotros No hubo perdedores, todos fueron un vencedores.

Entre los 10 desarrollos, solamente dos se tuvieron que seleccionar para continuar compitiendo pero esta vez a nivel global, conformada la segunda etapa por la dupla de cada una de las 200 sedes.

A continuación haremos una breve reseña de los 10 grupos:

AppSOS: aplicación cuyo fin es tener todo organizado ante un un incidente natural. Utiliza imágenes satelitales de la NASA, CONAE, INPRES y otras entidades que recaudan información relativas a los incidentes naturales o catástrofes para así dar, un alerta con anticipación.

SarApp: aplicación que te ayuda a estar preparado para enfrentar situaciones en las que tu vida está en peligro. Entre sus utilidades sirve para comunicarse con personas individuales o grupos familiares / vecinales, manteniéndolos informados y guiándolos según su ubicación geográfica actual y ante una catástrofe o evacuación, marcar un punto de encuentro.

Dinámica: Arañas de Cadena Gerárquica. En el espacio tanto naves como satélites y en especial Estaciones Espaciales, resulta difícil inspeccionar el casco exterior existiendo lo que se denomina puntos ciegos. Para ello el presente grupo conformó una cadena jerárquica de nodos donde el siguiente nodo (siendo más liviano) conectado por cables, con capacidad de orientarse, permite acceder a dichas zonas para su inspección mediante instrumentos en busca de daño.

Espacio Final: (misma problemática del grupo anterior) inventó a KVN (o Kevin). Es un robot que está inspirado en la madre naturaleza tomando como ejemplo a la oniscidea (mejor conocido como “bichos bolita”). La KVN se desplaza por el exterior de un satélite o artefacto orbital programándose para salir una vez cada 24 hs a inspeccionar el exterior de la nave y descubrir si existen daños. Uno de los grandes desafíos enfrentados fue el desplazamiento de KVN en el exterior del fuselaje. Inspirándose en las patas de los geckos los cuales han sido de gran aporte científico gracias a su relación con las fuerzas de Van Der Waals.

RescueNet: la temática de catástrofes fue la más elegida por los grupos presentes. Es una aplicación para que las personas esten preparadas ante una catástrofe, sabiendo qué hacer y cómo ayudar a otros.

CatastropHelp: consiste en brindarnos consejos de como armar kits de supervivencia, información útil sobre catástrofes naturales, conteniendo un número de funcionalidades. La misma nos pide iniciar sesión con una cuenta de Google, la cual se usa como cuenta principal con la que podemos manipular tanto nuestra información como la de nuestra familia, las cuales están distribuidas en diferentes perfiles dentro de la misma cuenta. Como en una cuenta de Netflix cada integrante de la familia tendrá su propio perfil donde podrá ver su información y la de los demás integrantes.

Segmentation Fault: aplicaciones web que permite a cualquier persona explorar la Tierra desde la órbita.Visualizar satélites que estudian la Tierra y obtener los datos de la misión utilizando globos virtuales interactivos, como Web WorldWind de la NASA. En el mismo se puede apreciar espectros de fuego, hielo, nubes, meteoritos o conocer la temperatura del mar.

Sensorial: proyecto cuyo fin es describir posibles fallas en la nave utilizando dos membranas receptoras de señales (como si se tratara de una red neuronal) autónomas en búsqueda de posibles daños en estructura causados por micro-meteoritos y escombros orbitales (MMOD).

Sund (grupo chileno): Herramienta multipropósito diseñada para hacer que las misiones en Marte sean más eficientes, integrando el monitoreo en tiempo real de vehículos, terrenos, clima y misiones con las metodologías de trabajo de AGILE para mejorar la eficiencia de los recursos y el tiempo.

Firealert: Aplicación que permite detección temprana, verificación, seguimiento, visualización y notificación de incendios forestales, gracias al trabajo en conjunto de los datos  satelitales procedentes de la NASA y el aporte de la comunidad a través de denunciar incendios, alertas cuando estes cerca de un incendio (vos o un familiar), seguir el incendio minuto a minuto, recibir consejos basados en estadisticas para prevenir incendios en zonas propensas.

El jurado estuvo conformado por:

-Dra. Hebe Cremades
-Dr. Enrique Puliafito
-Mg. Gustavo Mercado
-Walter García de El Firmamento
-Leandro Agostino CEO de Scubalight Studios

También agradecemos a Matr por apostar a este evento, quienes además entregaron al equipo ganador un super bono de 2000 dólares!! Visitalos y aprendé a crear tu propia app de una manera muy práctica! http://matrproject.com

Los ganadores que pasaron a la siguiente fase fueron:

  1. KVN (Espacio Final)
  2. Firealert

tercer y cuarto puesto fueron para Sund y SarApp respectivamente.

Para conocer más sobre cada una de las aplicaciones y personas integrantes del Challenge, los invitamos a ingresar a https://2018.spaceappschallenge.org/locations/mendoza/

Mision a Mercurio – BepiColombo

Mercurio es el planeta más cercano al Sol y el que menos tarda en completar una vuelta a su alrededor. Como es tan veloz, los babilonios le bautizaron como Nabu, en honor al mensajero de los dioses de su mitología, y después los griegos y los romanos le conocieron como Hermes y Mercurius, respectivamente. Pero lo cierto es que este emisario de los dioses aún no ha transmitido su mensaje. Hasta ahora solo han volado hasta Mercurio dos naves espaciales, la Mariner 10 y la MESSENGER, ambas de la NASA, pero estas abrieron más interrogantes de los que resolvieron. De hecho, este mundo sigue siendo hoy una asignatura pendiente para entender cómo se formó el Sistema Solar, cómo funcionan los planetas y si la Relatividad de Einstein es válida.

Por estos motivos, la Agencia Espacial Europea (ESA), junto a La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) y otras instituciones, han invertido 1.650 millones de euros en BepiColombo, una sofisticada misión para explorar el planeta Mercurio. Más de 2.000 científicos e ingenieros de instituciones de ocho países han trabajado durante 20 años para que, a las 06.45 del próximo 20 de octubre, la sonda BepiColombo se lance desde el puerto espacial de Kurú, en Guayana Francesa. Se convertirá en la tercera nave en explorar Mercurio y será la culminación de la misión más compleja emprendida por la ESA en toda su historia. Además, BepiColombo tendrá un interés especial porque explorará uno de los planetas más desconocidos del Sistema Solar.

Aspecto que tendrá la nave BepiColombo en su viaje hasta Mercurio
Aspecto que tendrá la nave BepiColombo en su viaje hasta Mercurio – ESA/ATG medialab

«Mercurio es el planeta de los misterios», explicó Mauro Casale, astrofísico de la ESA implicado en la misión, en una rueda de prensa celebrada esta semana en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), en Madrid. «Es el planeta más desconocido del Sistema Solar, así que es muy interesante volver allí porque todavía tenemos muchas cosas que investigar».

Mercurio solo ha sido explorado en dos misiones de la NASA, así que es el mundo rocoso menos estudiado. En marzo de 1974, la Mariner 10 se puso en la órbita del Sol y sobrevoló el planeta en tres ocasiones, revelando una superficie repleta de cráteres y, para sorpresa de los astrónomos, la existencia de un campo magnético. Ya entre 2008 y 2015, la sonda MESSENGER logró ponerse en órbita alrededor de Mercurio. Encontró indicios de agua y compuestos orgánicos en los cráteres en sombra del polo norte, y trazó un detallado mapa topográfico y fotográfico de la superficie.

Una misión doble para radiografiar Mercurio

BepiColombo será la encargada de coger el testigo de estas dos misiones. Está compuesta por dos sondas distintas: una nave diseñada por la ESA y llamada «Orbitador Planetario de Mercurio» (MPO, por sus siglas en inglés) y una parte diseñada por la JAXA y llamada «Orbitador Magnetosférico de Mercurio» (MMO). Por eso, Sara de la Fuente, ingeniera de la ESA, dijo que, en realidad, «BepiColombo son dos misiones en una».

Las dos sondas volarán juntas hasta Mercurio ensambladas a un segmento de la nave que funcionará como impulsor y que se llama «Módulo de Transferencia a Mercurio» (MTM). Este va equipado con unos paneles solares que tienen una envergadura de 30 metros y con un sistema de propulsión. Cuando estén allí, estos tres bloques se separarán y los dos orbitadores comenzarán sus trabajos en distintas zonas del planeta. Los dos se pondrán en una órbita que las hará pasar por los polos y barrer todo el planeta a medida que Mercurio gira sobre sí mismo.

Los distintos módulos de la nave BepiColombo. De abajo a arriba: módulo de transferencia, orbitador europeo, escudo protector y orbitador japonés
Los distintos módulos de la nave BepiColombo. De abajo a arriba: módulo de transferencia, orbitador europeo, escudo protector y orbitador japonés – ESA

Las dos naves tienen tres grandes objetivos: estudiar el origen y la evolución de Mercurio, analizar las propiedades de su superficie y su interior y aprender sobre su campo magnético y su atmósfera.

Pero las dos sondas no tienen las mismas características. El orbitador europeo (MPO), va equipado con 11 instrumentos y pesa 1.230 kilogramos, como un automóvil. Cartografiará la superficie de Mercurio, tomará imágenes de alta resolución, analizará la composición de los materiales del suelo (cosa desconodida por el momento) y analizará el campo magnético de este planeta.

El orbitador japonés (MMO), por su parte, solo pesa 255 kilogramos y transporta cuatro instrumentos científicos. Tiene forma de octógono y está recubierto por espejos. Su objetivo será estudiar el campo magnético, la presencia de partículas de polvo y la naturaleza de la tenue atmósfera de Mercurio.

Ariane 5 que lanzará la BepiColombo el próximo 20 de octubre. Aún falta por ensamblar la «nariz» del cohete, donde está la sonda
Ariane 5 que lanzará la BepiColombo el próximo 20 de octubre. Aún falta por ensamblar la «nariz» del cohete, donde está la sonda – ESA

Además, la proximidad de Mercurio al Sol será aprovechada por los científicos para hacer un experimento que tratará de verificar un efecto predicho por la Relatividad de Einstein: la lente gravitacional. Este ocurre cuando una gran masa, como el Sol, deforma el espacio-tiempo y produce un desplazamiento aparente el fondo de estrellas. El efecto sería parecido al de desplazar una lupa por un texto, y ver como las letras se van deformando.

La odisea hasta Mercurio

Otra de las cosas más interesantes de esta misión es que el viaje hasta Mercurio será una auténtica odisea. El principal problema es que la nave debe viajar a la misma velocidad que este planeta y evitar ser acelerada por la inmensa masa del Sol. Está previsto que el viaje comience el próximo 20 de octubre, cuando se lance desde Guayana Francesa. Aunque la sonda solo necesitaría cinco meses para volar al planeta directamente, su velocidad impediría que entrase en la órbita de este mundo. Por eso, tendrá que tomar una ruta más indirecta, apoyarse en la gravedad de otros planetas y recorrer 9.000 millones de kilómetros. En total, su travesía durará más de siete años y dos meses.

La nave hará varias maniobras de «asistencia gravitacional», a través de las cuales la sonda aprovecha la gravedad de los planetas para moverse de la forma deseada. Por este motivo, por cierto, la misión se llama BepiColombo: su nombre hace honor al matemático Giuseppe (Bepi) Colombo (1924-1984), quien propuso aprovechar la gravedad de Venus para llegar hasta Mercurio.

Órbitas del satélite BepiColombo. A la izquierda la sonda japonesa (MMO) y a la derecha la europea (MPO)
Órbitas del satélite BepiColombo. A la izquierda la sonda japonesa (MMO) y a la derecha la europea (MPO) – ESA/ATG medialab

En total, la BepiColombo sobrevolará la Tierra una vez, Venus en dos ocasiones y Mercurio en seis antes de entrar en la órbita de su planeta destino, el 5 de diciembre de 2025. Aprovechará estos encuentros con los planetas para tomar algunas medidas de Venus y Mercurio y para calibrar los instrumentos, pero fundamentalmente los hará por necesidades de la órbita.

Ya en marzo de 2026 comenzarán las operaciones científicas. Está previsto que duren un año entero (más de cuatro años en Mercurio), y que se extiendan otro más. Después de eso, la degradación de los instrumentos a causa del viento solar hará imposible continuar con los trabajos. La órbita de la BepiColombo decaerá de forma natural y perderá su altitud. La sonda japonesa tardará unos tres años en estrellarse contra Mercurio. El componente europeo lo hará en seis años.

Trabajar bajo el bombardeo solar

Aparte de lo ya dicho, BepiColombo es una misión extraordinaria porque explorará un mundo desolado en una región abrasada por el Sol. Tendrá que trabajar bajo el bombardeo incesante del viento solar y conseguir que los instrumentos científicos funcionen cerca de una temperatura ambiente, aunque en el exterior haya temperaturas que irán desde los -180 a los 450 ºC. Esto ha requerido que el 85 % de toda la tecnología empleada en la misión sea de nueva creación.

Por ejemplo, la sonda va protegida con un recubrimiento multi-capa y con una pintura blanca especial para frenar el viento solar. Y los paneles solares están equipados con un circuito de refrigeración líquido, que ayudan a disipar el calor del Sol hacia un radiador.

Además, esta misión será el primer viaje interplanetario de la ESA que dependerá de motores de propulsión iónica. Estos aprovechan la energía captada en los paneles solares para robarle electrones al xenón, que la BepiColombo lleva almacenado en un tanque, y al hacerlo generan la propulsión deseada.

Sin embargo, esta novedosa propulsión es uno de los puntos de la misión donde es más probable que haya un error, porque los motores ya dieron problemas durante la fase de pruebas. Además de eso, existen los temores habituales de que algo falle durante el lanzamiento desde el puerto espacial, y de que la nave sufra errores en las múltiples etapas en los que dependerá de dispositivos mecánicos. Por ejemplo, la BepiColombo tendrá que desplegar los paneles solares y las antenas después del despegue, y sus cuatro módulos (las dos sondas, el módulo de transferencia y un escudo protector) se separarán cuando llegue a Mercurio. «Todo en esta misión es un punto crítico», bromeó Mauricio Casale.

Beneficios tecnológicos

Lo positivo de enfrentarse a una misión tan compleja es que permite perfeccionar la tecnología. Tal como explicó María del Pilar Román Fernández, miembro del departamento de Retorno espacial y Tecnológico del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), «BepiColombo ha sido un reto para todas las empresas que han participado: ha requerido cambiar diseños, probar materiales y poner a punto nuevas tecnologías».

Pero, la que ha sido una «misión tremendamente complicada y un auténtico dolor de cabeza», según Román Fernández, también ha traido «nuevas oportunidades para ampliar el mercado y abrir nuevas puertas». Muchos de los desarrollos, cuya historia se remonta a 20 años atrás, se están usando en dos misiones futuras de la ESA: la Solar Orbiter (al Sol) y la JUICE (a Júpiter). Otros proyectos están sirviendo para mejorar las antenas de tierra y otros servirán para diseñar nuevos y mejores sistemas de propulsión para futuros viajes espaciales.

Fuente ABC

 

Descubren un nuevo Planeta Enano en nuestro Sistema Solar

El Sistema Solar es un pequeño «átomo» en la inmensidad de la Vía Láctea, una galaxia formada por cientos de miles de millones de estrellas y de sistemas solares, puesto que se considera que la gran mayoría de las estrellas tienen sus propios sistemas planetarios, de hasta ocho integrantes. Nuestra estrella orbita alrededor de la Vía Láctea, completa una vuelta cada 225 millones de años, y arrastra consigo ocho planetas, cinco planetas enanos, 19 grandes lunas, 185 pequeños satélites, 4.000 cometas y del orden de 800.000 pequeños cuerpos, mayores que un asteroide o un cometa pero menores a un planeta enano. Aparte de eso está todo lo que aún no conocemos.

Precisamente, este martes, el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional ha anunciado el descubrimiento de un nuevo miembro del Sistema Solar: un objeto llamado 2015 TG387 y apodado «El Duende». Se trata del planeta enano más lejano y se cree que alcanza un diámetro de 300 kilómetros. Su lejana posición y órbita le convierten, según los autores de un estudio que ha sido enviado para ser publicado en Astronomical Journal, en un indicio que avala la existencia de un planeta desconocido en los confines del Sistema Solar: el Planeta X.

Posición del planeta enano descubierto
Posición del planeta enano descubierto – Roberto Molar Candanosa/Scott Sheppard/Institución Carnegie para la Ciencia

El hallazgo ha sido fruto del trabajo de Scott Sheppard, Chad Trujillo y David Tholen, astrónomos en la Institución Carnegie para la Ciencia, la Universidad del Norte de Arizona y de la Universidad de Hawái, respectivamente, que están buscando activamente indicios del Planeta X. El descubrimiento también un golpe de suerte, dada la enorme dificultad de avistar un cuerpo tan pequeño y lejano.

«Creemos que podría haber miles de pequeños cuerpos como 2015 TG387 en los márgenes del Sistema Solar, pero la distancia hace muy difícil encontrarlos», ha dicho en un comunicado David Tholen. De hecho, «en este momento, solo somos capaces de detectar este cuerpo cuando está en su máxima aproximación al Sol. Durante el 99 por ciento restante de su órbita, que tarda en recorrer 40.000 años, sería demasiado tenue para poder ser observado».

Las afueras del Sistema Solar

Este nuevo planeta enano es el que más se aleja del Sol. Ahora está a una distancia de la estrella dos veces y media mayor a la que existe entre el Sol y Plutón, pero llegará a colocarse a 2.300 Unidades Astronómicas de él (cada Unidad Astronómica o UA es la separación media que existe entre la Tierra y el Sol). Esta separación es gigantesca, si se tiene en cuenta que, por término medio, Marte está a 1,52 UAs del Sol, Saturno a 9,6 y Plutón a unas 39,5 Unidades Astronómicas.

Órbita de «El Duende». Es extremadamente excéntrica, y se aleja mucho de la fracción conocida del Sistema Solar
Órbita de «El Duende». Es extremadamente excéntrica, y se aleja mucho de la fracción conocida del Sistema Solar – Roberto Molar Candanosa/Scott Sheppard/Institución Carnegie para la Ciencia

Además, 2015 TG387 o «El Duende» es de los pocos cuerpos que nunca se acercan al Sol. Su perihelio, el punto más cercano de la órbita, se encuentra a la enorme distancia de 65 Unidades Astronómicas. Solo hay dos cuerpos, 2012 VP113 y Sedna, cuyos perihelios son más lejanos, a una distancia de 80 y 76 UAs, respectivamente. Sin embargo, estos se alejan mucho menos de la estrella que «El Duende».

¿Qué está tirando de «El Duende»?

Esto le convierte en un cuerpo extremadamente interesante para los astrónomos: «Los llamados objetos interiores de la nube de Oort –esta es una región esférica que envuelve el Sistema Solar y que se extiende hasta los 1,87 años luz de distancia– como 2015 TG387, 2012 VP113 y Sedna, están aislados del resto del Sistema Solar», ha explicado Scott Sheppard. Por este motivo, «pueden ser usados como sondas para comprender qué está ocurriendo en los límites del Sistema Solar».

Una de las cosas que puede estar ocurriendo en las afueras del Sistema Solar es que exista un planeta de entidad nunca avistado por los astrónomos: se trataría del Planeta X.

«Estos objetos distantes son como migas de pan que nos dirigen hasta el Planeta X», ha dicho Sheppard. «Cuantos más encontremos, mejor entenderemos el Sistema Solar interior y el posible planeta que está dando forma a sus órbitas», ha dicho el astrónomo.

En todo caso, ha hecho falta mucho trabajo para poder dar con «El Duende», porque este pequeño mundo se mueve muy despacio a lo largo de su órbita y su brillo es muy tenue. Fue observado por primera vez por el telescopio japonés Subaru, en Hawái, y luego fue seguido por el telescopio Magallanes y el Telescopio Discovery Chanel, en Chile y Arizona, respectivamente. Así, las observaciones tomadas desde 2015 y prolongadas durante cuatro años han permitido determinar la órbita de «El Duende».

El hecho de que tanto Sedna, como 2012VP113 y como «El Duende» estén tan lejos, más allá del cinturón de Kuiper, sugiere, según los firmantes de esta investigación, que estos objetos están recibiendo el tirón gravitacional de algo grande y distante.

Una posible supertierra

Las simulaciones realizadas por estos autores han propuesto que un hipotético Planeta X podría estirar la órbita de «El Duende», hasta esas 2.300 UAs a las que se llega a alejar. Este escenario sería compatible por lo propuesto en 2016 por los astrónomos Konstantin Batygin y Michael Brown, quienes propusieron la existencia de un planeta de tamaño supertierra (mayor que la Tierra pero menor que Neptuno), situado a cientos de UAs del Sol.

Representación artística del Planeta X
Representación artística del Planeta X – ABC

Aparte de las observaciones hechas con telescopios, las simulaciones han resultado ser compatibles con un escenario donde «El Duende» habría sido estable durante toda la vida del Sistema Solar y donde nunca se habría acercado al Planeta X, al igual que ocurre con Plutón, un pequeño mundo que nunca se acerca a Neptuno a pesar de las proximidad de sus respectivas órbitas.

«Lo que hace este resultado más interesante es que el Planeta X parece afectar a 2015 TG3878 igual que a los otros objetos lejanos del Sistema Solar», ha concluido Trujillo. «Estas simulaciones no prueban que haya otro planeta en el Sistema Solar, pero son una evidencia adicional de que algo grande podría estar ahí fuera».

¿Realmente existe el Planeta X?

¿Podría ser así? Conviene tener en cuenta que los autores de este estudio son precisamente los astrónomos más implicados en la búsqueda del Planeta X. Sus pesquisas giran alrededor del telescopio Subaru, que barre el cielo en las proximidades de la constelación de Orión en busca del sutil brillo de la supertierra que podría haber ahí.

En la actualidad, la mayor parte de los astrónomos consideran que este planeta no existe, porque, sencillamente, no se han encontrado evidencias suficientes como para afirmarlo. Sus partidarios, sin embargo, esgrimen su existencia como explicación para una anomalía estadística en la distribución de pequeños cuerpos en el cinturón de Kuiper y para la inclinación del eje de rotación solar. También consideran que esta supertierra podría alcanzar las diez masas terrestres.

Estos defensores explican que este mundo fue expulsado de su órbita por el gigantesco planeta Júpiter durante el nacimiento del Sistema Solar, o que pudo ser capturado por el Sol, cuando otro sistema solar pasó por sus cercanías. Fuera como fuera, y solo si el Planeta X existiera en las afueras del Sistema Solar, su larga órbita le estaría acercando inexorablemente al alcance de los telescopios terrestres.

Fuente ABC

 

Lanzamiento SAOCOM 1A

El Saocom 1A ya está en órbita. El satélite desarrollado en la sede que la Conae tiene en Córdoba, en Falda del Cañete, fue lanzado con éxito el domingo 07 de octubre a las 23:11hs local.

Algunos de los objetivos del Satélite Argentino de Observación con Microondas:

Identificar zonas en riesgo de inundación y emitir alertas tempranas, así como detectar suelos muy secos con riesgo de incendios.
Generar mapas de humedad del suelo con frecuencia diaria, producir mapas de riesgo de enfermedades de cultivos y evaluar escenarios para la toma de decisiones de siembra y fertilización.
Conocer la cantidad de agua disponible en nieve húmeda para riego, obtener mapas de desplazamiento de glaciares, mapas de desplazamiento del terreno y mapas de pendientes y alturas, entre otras aplicaciones.

De 3 toneladas de peso y fabricado íntegramente en el país, servirá para generar sistemas de alerta temprana de inundaciones elaborar mapas de riesgo de enfermedades de los cultivos, vigilancia del mar argentino frente a la pesca ilegal, y también para dar soporte a la gestión de emergencias ambientales.
El satélite más grande y complejo jamás construido íntegramente en Argentina.

Ese que alcanzará una vez que sea colocado en el espacio a unos 620 kilómetros de la Tierra y comience a brindar valiosos datos de suelo y agua.

 El cohete, un Falcon 9 Block 5 de la empresa SpaceX, perteneciente al multimillonario emprendedor Elon Musk, fue quien lo puso en óbrita desde la Base Vandenberg en California, que administra la Fuerza Aérea de los Estados Unidos,

Unos 30 argentinos estuvieron en la base militar, mientras otros cientos lo hicieron desde nuestro país. Pero hay muchos otros ojos pendientes de este lanzamiento y comienzo del trabajo concreto del primer satélite de radar argentino.

Esos ojos pertenecen a científicos, ingenieros y empresas de diversos países que no pueden creer que en Argentina se haya desarrollado esta capacidad tecnológica partiendo desde cero.

Su construcción real demandó 5 años, pero el proyecto data desde 1998. En estos 20 años su planificación, financiamiento y construcción atravesó 7 gobiernos (Menem, De la Rúa, Duhalde, Kirchner, Fernández de Kirchner y Macri), con todas las crisis económicas y políticas que conocemos.

Es tan impresionante el desarrollo argentino que basta saber cuántos países lograron este hito. Sólo uno: Japón. La agencia espacial japonesa JAXA tiene en su haber dos satélites-radar en banda L, el Alos I y II que operan en forma plena y exitosa. Inclusive, la NASA está muy interesada hoy en tener este tipo de tecnología en el espacio y por eso se asoció a la India para construir una serie de satélites similares.

Las aplicaciones que tienen los aparatos japoneses y los beneficios que generan no paran de crecer, tanto en uso civil como militar (defensa). Ejemplos de su accionar indican que el satélite Alos detectó un posible deslave (desmoronamiento de tierra por acción del agua), lo que permitió evacuar a tiempo a los ciudadanos de una pequeña ciudad japonesa de montaña antes que el barro arrasara con las viviendas.

En tanto, el satélite Alos II monitorea el mar de Japón y la navegación china y norcoreana en aguas militarmente “calientes”, anticipando la ubicación de distintos barcos de guerra, ya sea por su fotografía, como también por la estela que deja en el agua.

“Los japoneses se han sorprendido muchísimo con este proyecto argentino. Como cada misión satelital compleja, el aparato es sometido a muchas instancias de revisión y prueba por ingenieros argentinos y de otras agencias espaciales que participan como jurado pertenecientes a varias agencias espaciales de EEUU, Japón, Canadá y Europa. Ellos no podían creer que estuviéramos haciendo este complejo satélite desde cero, sin ningún know how previo. No había experiencia en Argentina en la construcción de un instrumento de radar polarimétrico, con una antena muy grande y mucha sensibilidad en sus integraciones”, explicó a Infobae la Investigadora Principal de la Misión SAOCOM de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), Laura Frulla.

“Sólo Japón dispone de satélites con banda L que permiten estudiar la superficie terrestre en general. Las aplicaciones del aparato se adaptan a múltiples necesidades. Los científicos japoneses lograron conocer el instrumento radar argentio al detalle y quieren verlo funcionar ya”, remarcó la doctora en Física egresada de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.

Nicolás Renolfi, jefe del proyecto Saocom en Invap, la empresa que construyó el satélite, precisó a Infobae que el Saocom 1A es un satélite de órbita baja con fines científicos y llevará un radar de apertura sintética, que aportará imágenes en blanco y negro, con una resolución espacial de entre 10 y 100 metros, con diferentes ángulos de observación.

“La gran diferencia con las cámaras es que no necesita de la luz, la imagen podrá atravesar una tormenta e, incluso, penetrar el terreno en centímetros o metros, dependiendo de las características. Los objetivos principales son la medición de humedad desde el espacio y ayudar en emergencias”, explicó.

Las imágenes podrán ser tomadas independientemente de las condiciones meteorológicas y de la hora del día, de distintas zonas de la Tierra, en tiempo real, y se podrán hacer en 3D.

“Fotos tomadas de una misma montaña en verano y en invierno con nieve permitirán saber el caudal de agua previsto. En el caso de las zonas inundadas, permitirá tener un detalle de cada región. Además tendrá aplicaciones de defensa, ya que puede monitorear en tiempo real el mar argentino y divisar por ejemplo si se está cometiendo una pesca ilegal”, remarcó el ingeniero electrónico, que trabaja en Invap desde el año 2000.

“Este logro demuestra que en Argentina se puede, y que no hay que achicarse. Uno no sabe cómo lo va a hacer, pero sabe que lo puede hacer. Nosotros no sabíamos nada de radares. Y menos de colocar uno sobre un satélite”, afirmó el experto.

Un satélite único

Enmarcado en el Plan Espacial Nacional, el SAOCOM 1A (Satélite Argentino de Observación con Microondas) fue desarrollado y construido por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto con empresas y organismos como INVAP, VENG y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con participación de unas 80 empresas de tecnología e instituciones del sistema científico-tecnológico del país y la colaboración de la Agencia Espacial Italiana (ASI).

El proyecto se inició en 2008, dando comienzo a la construcción del satélite concretamente en 2013, en distintos puntos del país: Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Río Negro. Después de 5 años, un récord para la construcción de un satélite tan complejo como este, el aparato se encuentra en cuenta regresiva para su lanzamiento y puesta en órbita.

La misión SAOCOM llevará al espacio una compleja tecnología de observación de la Tierra. Se trata de un instrumento activo que consiste en un Radar de Apertura Sintética (SAR, por sus siglas en inglés), que trabaja en la porción de las microondas del espectro electromagnético, particularmente la banda L.

Tiene tres paneles solares y una plataforma de servicio de 4,7 m de altura por 1,2 m de lado. Observará el planeta de día y de noche, con lluvia o nubes y podrá trasmitir gracias a su antena radar de siete paneles.

Una vez en el espacio, la antena radar del satélite emitirá hacia la Tierra pulsos en microondas que interactuarán con los elementos de la superficie. Esos pulsos volverán a la antena y brindarán información de los elementos que puedan encontrar en la Tierra (hielo, vegetación, suelo, agua, edificios, barcos, etc.). Allí el satélite recibirá esos pulsos y generará paquetes de datos que enviará al Centro de Control de la Misión, ubicado en Córdoba, Argentina.

El satélite, de 3 toneladas de peso, está específicamente diseñado para que pueda servir a la agricultura y a la hidrología, pero también, por ejemplo, permitirá la generación de modelos digitales de elevación del suelo, modelos hidrológicos, para generar pronósticos de inundaciones o sequías, entre otros muchas aplicaciones.

Se trata de un proyecto desarrollado en colaboración con la Agencia Espacial Italiana (ASI) e integra de manera operacional, junto con los satélites italianos COSMO-SkyMed, el SIASGE (Sistema Italo-Argentino de Satélites para Gestión de Emergencias).

El SIASGE estará integrado por dos satélites SAOCOM 1A y 1B, provistos por la CONAE y cuatro satélites de la Constelación Italiana COSMO-SkyMed, de la ASI. Este conjunto de satélites permitirán obtener información certera y actualizada de incendios, inundaciones, erupciones, terremotos, avalanchas, derrumbes y deslaves.

Los 6 satélites se encontrarán ubicados en órbitas polares a la misma altura, en distintos planos orbitales, de tal manera que el conjunto funcione como un instrumento con un enorme ancho de visión sobre la tierra. Esto permitirá un monitoreo en tiempo casi real, ya que se obtendrá actualización de la información cada 12 horas, especialmente necesario para el monitoreo y seguimiento de la evolución de catástrofes.

Las imágenes, unas 225 fotos por día, podrán ser tomadas independientemente de las condiciones meteorológicas y de la hora del día, de distintas zonas de la Tierra, en tiempo real, y se podrán hacer en 3D.

Uso civil y comercial

La utilidad de los satélites Saocom tienen un abanico de aplicaciones, tanto civiles como también comerciales. “La misión es parcialmente comercial. Es una situación espejo a los italianos Cosmo Skynet. Todo usuario que quiera la información para comercializarla, deberá pagarla. Pero quienes la quieran para uso acádémico, institucional o gubernamental, será gratuita. Para ello, deben previamente firmar una licencia de uso en el marco del convenio con Conae para que esos datos no terminen en manos privadas”, comentó Frulla.

Las antenas de Conae en Falda del Cármen, en Córdoba servirán para monitorear al satélite argentino

Las antenas de Conae en Falda del Cármen, en Córdoba servirán para monitorear al satélite argentino

En el ámbito comercial, será de mucha utilidad para el productor agropecuario, por ejemplo. Frulla comentó las instancias que van desde el satélite al productor: una vez obtenidas las imágenes, se envían a la estación receptora que la Conae tiene en la localidad cordobesa de Falda del Carmen, donde son procesadas para generar distintos niveles de información que se convertirán en los insumos para las diferentes aplicaciones para la agricultura y la hidrología.

“Una vez procesadas, el productor va a poder ingresar a nuestra web desde su dispositivo (tablet, celular o notebook) y le suministrará al programa las características de su campo y las condiciones meteorológicas, y un software le va a devolver el reporte en forma de texto o gráficos con una estimación de rinde, o el contenido de humedad en el suelo, o la posibilidad de fertilizar de acuerdo a la situación que desee conocer”, concluyó la especialista.

 

Estrellas de muy alta Presicion

Investigadores del ICATE desarrollaron el método espectroscópico más preciso hasta la fecha para determinar parámetros estelares.
Recientemente, un grupo de investigadores pertenecientes al ICATE (Instituto de Ciencias Astronómicas, de la Tierra y del Espacio, CONICET) dirijido por el Dr. Carlos Saffe Jameson, han logrado desarrollar el método espectroscópico más preciso que se conoce hasta el momento, que permite determinar los llamados “Parámetros Fundamentales” de distintos tipos de estrellas.

Los parámetros de las estrellas juegan un rol fundamental para la comprensión de distintos problemas relacionados con la astrofísica estelar. Debido a la importancia de estos parámetros, existe un esfuerzo constante de distintos grupos de trabajo alrededor del mundo a fin de mejorar la precisión en la determinación de estos valores, tales como la temperatura efectiva (Teff) y la gravedad superficial (log g). Estos parámetros son, a su vez, posteriormente utilizados en un sin número de cálculos que permiten determinar otras cantidades no menos importantes, tales como la masa estelar, la edad, el radio estelar y la composición química detallada de las estrellas. Además, hoy en día sabemos que muchas de las estrellas presentan compañeros de menor masa llamados exoplanetas, de un modo análogo a los planetas de nuestro propio sistema solar. Y los parámetros que caracterizan a estos exoplanetas también dependen fuertemente de los valores adoptados para la estrella que los alberga. De allí entonces la gran importancia de los parámetros estelares.

Los parámetros de las estrellas juegan un rol fundamental para la comprensión de distintos problemas relacionados con la astrofísica estelar. Debido a la importancia de estos parámetros, existe un esfuerzo constante de distintos grupos de trabajo alrededor del mundo a fin de mejorar la precisión en la determinación de estos valores, tales como la temperatura efectiva (Teff) y la gravedad superficial (log g). Estos parámetros son, a su vez, posteriormente utilizados en un sin número de cálculos que permiten determinar otras cantidades no menos importantes, tales como la masa estelar, la edad, el radio estelar y la composición química detallada de las estrellas. Además, hoy en día sabemos que muchas de las estrellas presentan compañeros de menor masa llamados exoplanetas, de un modo análogo a los planetas de nuestro propio sistema solar. Y los parámetros que caracterizan a estos exoplanetas también dependen fuertemente de los valores adoptados para la estrella que los alberga. De allí entonces la gran importancia de los parámetros estelares.

Pero la historia no termina ahí. Recientemente, el grupo logró implementar una mejora significativa en el cálculo de los párametros estelares, la cual consiste en la utilización de opacidades especificas no-escaladas al patrón solar. El corazón del nuevo proceso consiste en una iteración doble, mediante la aplicación de una iteración interna para el cálculo de parámetros (tales como temperatura y gravedad), contenida dentro de una iteración externa (escalando el patrón químico de la estrella en cuestión). El proceso completo recibe el nombre de “calculo de párametros mediante el uso de opacidades no-escaladas al valor solar”. Cabe notar que es la primera vez que se logran calcular parámetros mediante la aplicación de esta técnica, y que esto permite obtener una precisión nunca antes alcanzada por métodos espectroscópicos para estrellas de tipos espectrales FGK, es decir para estrellas de tipo solar.

“Estamos contentos, ya que alcanzamos la mayor precisión posible para determinar parámetros espectroscópicos en estrellas de tipo solar”, explica el Dr. Saffe. El nuevo procedimiento fue implementado en las computadoras del ICATE, aunque los autores indican que el código es libre y se otorgará acceso a todos aquellos autores que así lo requieran. El trabajo mencionado ha sido recientemente aceptado para publicación en la revista Astronomy & Astrophysics.

Hallan aguan en la Luna

Cuando Neil Armstrong dio sus primeros pasos sobre la Luna, el 20 de julio de 1969, el satélite se desnudó ante millones de telespectadores como una mera roca yerma y grisácea, totalmente muerta. Aquellas imágenes de desolación marcaron una época, pero en unos años el satélite cayó en el olvido y volvió a recuperar su posición como objeto celeste. Varias décadas después de que se calmase la fiebre de exploración del programa Apolo y se extinguieran los ecos de la Guerra Fría, la Luna está comenzando a vivir un nuevo auge. Cada vez más compañías y agencias espaciales, como la india, la japonesa y la china, ven en el satélite un lugar que explorar.

Esto es lo que explica que esta semana hayan sido los datos de una sonda india, la Chandrayaan-1 (que significa algo así como «vehículo lunar»), los que hayan permitido confirmar, por primera vez de forma directa, la presencia de agua helada en la superficie de la Luna.

Un estudio publicado en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences», y dirigido por Shuai Li, investigador de la Universidad de Hawái y de la Universidad Brown (ambas en EE.UU.), ha presentado un detallado mapa de la distribución del agua lunar. Esta se encuentra en el fondo de algunos cráteres, que parecen haber permanecido en sombra miles de millones de años, situados en los polos norte y sur del satélite.

Mapa de la distribución del hielo de agua en el polo sur (izquierda) y polo norte (derecha)
Mapa de la distribución del hielo de agua en el polo sur (izquierda) y polo norte (derecha) – NASA

«Este estudio confirma que las zonas en sombra permanente de los polos lunares pueden conservar hielo de agua durante miles de millones de años», ha explicado a ABC Bernard Foing, científico de la Agencia Espacial Europea (ESA) y Director del Grupo Internacional de Exploración Lunar (ILEWG, en inglés). «Se habían hecho varias observaciones que lo indicaban, pero ahora se ha confirmado».

Como se puede comprobar perfectamente con la larga historia de descubrimientos del agua marciana, el conocimiento no avanza a zancadas, sino a pequeños pasos. «La ciencia es evolutiva», ha dicho Foing. «Primero se detectaron zonas de sombra permanente . Luego se encontró agua en estas zonas. Ahora por fin tenemos un mapa detallado de dónde está el agua».

En esta ocasion, los datos revelan que los depósitos de agua no se distribuyen del mismo modo en ambos polos. En el sur, el hielo está más concentrado en los cráteres, mientras que en el norte, está más disperso. Según el estudio, en comparación con otros pequeños mundos sin atmósfera, como Mercurio y Ceres, el hielo de la Luna es menos abundante y está más esparcido. La mejor forma de encontrarlo es sumergirse en el frío fondo de unos cráteres que alcanzan temperaturas de -163ºC, según esta investigación.

Para Clive R. Neal, geólogo y científico lunar de la universidad de Notre Dame (EE.UU.), este estudio «tiene implicaciones inmensas para aprovechar este hielo de agua». Tal como ha dicho a este periódico, «si, como se sospecha, la proporción de agua en este hielo es del 30 %, la extracción debería ser sencilla y podríamos pensar que se puede usar como una reserva. Esto es muy importante para sostener vida y para producir combustible en la Luna».

Investigaciones anteriores han mostrado que en la Luna hay 16.000 kilómetros cuadrados en sombra permanente. Ahí, Foing estima que podría haber un total de mil millones de toneladas de agua en forma de hielo. Y, ya no es ciencia ficción, desde hace años se baraja poder acceder a estas zonas para extraer agua y abastecer a astronautas o para producir oxígeno e hidrógeno como combustible de cohetes.

La conquista del satélite

Sin embargo, queda un largo camino por recorrer. «Aún necesitamos saber lo extensos que son esos depósitos, o a qué profundidad están», ha explicado Neal. También se desconoce su composición. Según él, para este cometido es indispensable enviar robots de exploración capaces de perforar el suelo. Después, «debemos averiguar si podemos usar los depósitos, extraerlos, refinarlos, transportarlos y almacenarlos».

Bernard Foing ha incidido en los interrogantes científicos que ha abierto este estudio. Por ejemplo, se desconoce si el agua llegó a su lugar gracias al impacto de cometas o por la interacción entre el viento solar y la superficie del satélite. La única forma de averiguarlo será explorar. Según este científico, en los próximos cinco años, en la Luna se fundará una «aldea robótica» con máquinas de exploración procedentes de varios países y empresas. En paralelo, se establecerá una estación espacial en la órbita con astronautas a bordo. Todo indica que la Luna volverá a fascinar a millones de personas.

Fuente ABC

 

Descubren agua de manera directa en Marte

En el polo sur de Marte, bajo kilómetro y medio de hielo, descansa un gran lago de agua salada de al menos 20 kilómetros de largo. La enorme reserva de agua acumulada en el lago subterráneo fue descubierta gracias al Radar Avanzado para la Investigación de la Ionosfera y del Subsuelo de Marte (MARSIS), instalado en la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA), según una investigación publicada en Science. El hallazgo fue presentado este miércoles por investigadores italianos en la sede de la Agencia Espacial Italiana (ASI).

Roberto Orosei, primer investigador de este estudio y responsable científico del radar, ha explicado que se han necesitado varios años para llegar a estas conclusiones, eliminando cualquier otra explicación posible hasta llegar a la conclusión de que se trataba de agua. Roberto Battiston, presidente de la Agencia Espacial Italiana, ha calificado el hallazgo como “el más importante de los últimos años”.

Hace 30 años, el astrónomo estadounidense Steve Clifford fue el primero en teorizar sobre la existencia de lagos de agua líquida bajo el hielo de los polos de Marte. El científico se basó en lo conocido sobre los casquetes polares terrestres, pero hasta ahora no se habían tenido vestigios suficientes para afirmar la existencia de estas reservas en el planeta rojo. El hallazgo se convierte en la primera detección de una gran masa de agua líquida en Marte, hecho que alimenta la esperanza de encontrar algún día un “deposito biológico”.

Entre mayo del año 2012 y finales del 2015, la sonda Mars Express sobrevoló una franja de terreno del polo sur de Marte (Planum Australe), de unos 200 kilómetros. Obteniendo 29 conjuntos de muestras del radar de la misma zona, se mapeó el área, desvelando la existencia de la reserva de agua.

El radar equipado en la sonda Mars Express envía señales de radio a la superficie del planeta. Parte de estas ondas rebotan en las distintas capas de terreno, entonces, dependiendo de la intensidad con la que regresan, se puede saber la composición del subsuelo. Durante esta exploración, el perfil que se dibujó resultó ser muy similar al de los grandes lagos de agua líquida encontrados bajo la Antártida y Groenlandia en la Tierra.

En la zona se alcanzan los 120 grados centígrados bajo cero pero bajo la superficie el agua se encuentra en estado líquido. Esto es posible gracias a la salinidad, que sumado a la presión que ejerce la capa de hielo (aumentando la temperatura hasta los menos 30 y los menos 70 grados centígrados), impide que se congele.

Vida bajo el hielo

Para realizar un estudio comparativo, los investigadores italianos escogieron el lago Vostok, el más grande de los casi 400 lagos subglaciales conocidos de la Antártida. Ubicado bajo la base rusa Vostok, a unos 3.748 metros de la superficie, se encuentra aislado de la atmósfera.

A diferencia del detectado en Marte, Vostok es un lago de agua dulce que no se congela debido a la presión que ejercen los casi cuatro kilómetros de hielo que lo separan de la superficie. En un principio se creyó que el lago era estéril pero en el año 2013, un equipo internacional de científicos halló más de 3.500 formas de vida microscópicas, entre las que predominan las bacterias.

Aunque, añade Orosei, poder encontrar alguna evidencia será difícil y se necesitarían muchos años pues se tendría que perforar. Para Orosei es un gran inicio para seguir analizando el planeta rojo gracias a la sonda Mars Express, lanzada en 2003 con el objetivo de estudiar la atmósfera marciana, su geología y para buscar rastros de agua.

La capa de hielo bloquea completamente la luz del sol y crea una enorme presión sobre el líquido. Vostok se encuentra en el lugar más frío de la Tierra, donde se registró una de las temperaturas más bajas del mundo -89.2ºC. La capa de hielo, que ha aislado la reserva de agua durante 15 millones de años, bloquea completamente la luz del sol.

“Es un paso más,sabíamos que la geología marciana era compleja y que existía agua en estado sólido, como las mezclas de hielo y tierra (permafrost). Descubrir agua líquida es significativo pero es un paso más para entender la evolución de Marte y cuales son sus similitudes y diferencias con la Tierra”, apunta David Barrado, investigador del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC), a este medio.

“Se necesita más investigación, mediciones in situ. Este es el objetivo de próximas misiones, tanto americanas como europeas, que llegarán al planeta en unos meses, como la misión InSight de la NASA, que cuenta con colaboración española”, subraya el científico. Esta misión porta una estación medioambiental (TWINS) cuya construcción, diseño y operación se dirige desde el Centro de Astrobiología. Se estima que aterrizará en Marte a finales de noviembre.

El Mundo